Nada de ser un gran CIO… ¡sé un superhombre!

¿Que dónde estuve metido? Las últimas semanas, después de llegar de Buenos Aires, fueron moviditas. Estuve en Luxembugo, Amsterdam, Madrid, Mallorca, Londres, Barcelona (claro), en un castillo del siglo diez en Cardona (España), y seguro que me olvido de algún lugar, hablando con clientes y futuros clientes y analistas de la industria y siguiendo también mi eterna búsqueda de crecimiento personal. Fue genial y enriquecedor poder hablar con tanta gente de distintos países.

Una de esas charlas fue con un nadador de larga distancia de mar abierto que está a punto de conseguir la “triple corona” de natación. Qué tiene esto que ver con IT o con ser un mejor CIO (o CISO o CEO o, como siempre digo, con cualquier cosa que quieras ser) lo sabrás pronto, en el siguiente post.

¡Hasta la vista!

20 años y dos días

El 15 de noviembre de 1991 recibimos el primer pedido oficial de compra para un producto de software desarrollado por Tango/04 Computing Group, o sea, nosotros. La compañía de electricidad local, Hidroeléctrica de Catalunya, dos días después de una demo in situ, nos compraba VISUAL debugger, un depurador para AS/400 que yo había programado durante gran parte de aquel verano.

Acabo de ver la fecha, por casualidad, mientras trataba de impedir la destrucción de decenas de cajas llenas de viejas facturas. Es bueno ver esas hojitas de nuevo. También me di cuenta de que mandamos algunos faxes a Antonio Ariño, nuestro primer cliente (¡gracias por la confianza, señor!), con información sobre temas que no tenían relación, pero que a él le interesaban. Ey, siempre estuvimos tratando de agregar valor.

20 años y dos días pasaron desde entonces, y no tengo más que reconocimiento para los que hicieron posible Tango/04 (y Barcelona/04): compañeros de equipo, ex compañeros de equipo, clientes, partners, proveedores, fans, todos.

Gracias, veinte años de gracias, y mis más cálidas felicitaciones para todos.

Retirado!

Náh, no es que me haya retirado de la empresa. Es que estoy de retiro en el Parador de Cardona con los amigos de Entrepreneurship Organization. En teoría es para crecimiento profesional, pero siguiendo la tónica del post anterior, es más desarrollo personal que otra cosa. O quizás sea lo mismo. Lo bueno es que estamos en medio de la nada en una construcción del siglo X, y lo buenísimo es que hay calefacción del siglo XXI. E internet, divino tesoro, como habrán deducido. El lunes salgo para Holanda para nuestro Monitoring Symposium en Amsterdam, pero intentaré ir posteando las miles de cosas que tengo pendientes. Y se acumulan. Teneme paciencia: lo mejor está por llegar. Como en la vida.

Menos ITIL y más Shakespeare: Cómo ser un gran CIO

Supongamos que te preocupa el futuro.

Por ejemplo, por la incertidumbre que existe en la economía global. O que estás preocupado por tu trabajo: tal vez no por perderlo, pero querés estar seguro de ser intocable. O mejor aún, vamos a suponer que realmente querés un ascenso.

¿Qué es lo primero que pensás?  Sigue leyendo

¿Cómo ser un gran CISO?

Estado

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Después del Tango/04 Monitoring Symposium en Italia y en rapido tránsito por Buenos Aires, una pregunta: ¿Qué tiene que decir el creador de Dilbert acerca de convertirse en irreemplazable como CIO? ¿O CISO? ¿O Gerente de Tecnología? ¿O cualquier otro puesto que puedas tener hoy? Mucho. Muy pronto: jugosos consejos de Scott Adams, totalmente gratis. (Gratis en el sentido de que no le voy a pagar nada a Scott Adams). ¡Nos vemos!

Por qué los proyectos de Cumplimiento de Seguridad sí funcionan

¿Por qué un proyecto de monitorización de infraestructura es tan riesgoso y propenso a fracasar, mientras que uno de cumplimiento de seguridad y regulaciones es, la mayoría de las veces, exitoso? Después de todo, los dos son de monitorización. Sigue leyendo

Steve

Steve Jobs

Escribo esto en un avión, en mi MacBook Air, que me alivia la espalda y me alegra la vista, mientras releo su Stanford speech en mi iPhone. Sí, soy un fanboy. Mi hija menor, de dos años, también: tan fácil, tan natural para ella usar el iPad, esa tableta mágica. Tan llenos los productos Apple de simplicidad y buen gusto.

No estoy triste, porque Steve fue, se encontró en este mundo, no vivió la vida de otra persona. Amó. Creó. Vivió. Nos inspiró a todos, y estará tan por siempre con nosotros.

Descansá en paz, Steve, y gracias. Como decía Facundo: no murió, se adelantó. Como siempre.

Algunos apuntes sobre El techo de cristal

Estado

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Comentarios rápidos sobre El techo de cristal, mi post anterior:

Primero, lo escribí algunas semanas atrás para The Rhetorical Journey, donde salió como post invitado (¡gracias, Conor!). Tenés que seguir sí o sí a Conor (@cuchullainn) y suscribirte a su blog.

Segundo, Diana Nyad intentó un tercer cruce justo unos días después de escrito el post, a los 62 años. Tuvo que abandonar después de casi 40 horas de esfuerzo, cien mil brazadas y más de 90 kilómetros nadados, tras haber sido picada varias veces por el animal marino más venenoso conocido (http://bit.ly/r1XYTX). Generalmente una sola picada es suficiente para disuadir a cualquier maratonista, pero Diana está hecha de una manera distinta: nadó 34 horas más después de la primera picadura. Dejó de nadar sólo porque otra más la podría haber matado.

Y, último pero no menos importante, jugué mi primer partido oficial con los Vallvidrera Senglars este domingo pasado. ¿El resultado? Ganamos 4-0. La vida es bella.